Los recientes ataques israelíes en Beirut y otras zonas pobladas en el Líbano han sido de los más intensos del conflicto hasta la fecha, han destruido infraestructuras críticas y han devastado comunidades civiles. El ICTJ se solidariza inequívocamente con el pueblo libanés y todas las víctimas de la región, y exige el cese inmediato de todos los ataques y amenazas contra las comunidades civiles y la infraestructura.

Recientemente, el ICTJ reunió a defensores de derechos humanos, periodistas y abogados de Libia, Sudán, Siria, Túnez y Yemen para un taller sobre investigaciones digitales de fuente abierta. El curso, que tuvo lugar del 3 al 8 de noviembre en Kampala, Uganda, capacitó a los participantes en el uso de herramientas de fuente abierta con el objetivo de fortalecer su labor de investigación, documentación y seguimiento de violaciones de derechos humanos.

Desde 2014, el conflicto en Yemen ha causado cientos de miles de muertes, desplazado a millones, destruido la economía y exacerbado la marginación sistémica, creando una de las peores catástrofes humanitarias del mundo. Sin embargo, actualmente, la justicia transicional y la reconciliación ocupan un lugar precario en el panorama político yemení. En este contexto, el ICTJ ha publicado un nuevo informe que explora las vías para una paz justa y sostenible en Yemen.

Este informe explora las vías para la justicia transicional en Yemen, enfatizando en las experiencias de las víctimas, la dinámica política y los mecanismos de justicia ya existentes. Examina las iniciativas nacionales y locales, incluyendo la mediación y reconciliación, y destaca el ...

The sun shines into an urban courtyard of what it appears to be residential buildings.

La guerra continua en el Medio Oriente no es un hecho aislado. Representa un ciclo de violencia de 75 años, marcado por agravios históricos, luchas geopolíticas y crisis humanitarias que persisten desde hace décadas. En el último episodio de esta trágica historia, el Líbano se ha convertido en un nuevo campo de batalla. Hasta ahora, el conflicto ha causado una destrucción generalizada, miles de muertos y heridos y más de un millón de personas desplazadas en el Líbano. El país se enfrenta ahora a muchas preguntas intimidantes sobre la reconstrucción, las reparaciones a las víctimas y el tipo de sociedad que surgirá después de la guerra.

La revuelta regional derivada de la guerra en curso en Gaza ha creado más obstáculos en el ya complejo camino hacia la paz en Yemen. Los rebeldes hutíes continúan sus ataques en el Mar Rojo, que califican de actos de solidaridad con Palestina, a pesar de las represalias de Estados Unidos y sus...

La palabra árabe "Zyara" significa "visita" en español. La serie documental Zyara utiliza un estilo innovador y profundamente personal para contar historias que fomentan la sanación social y emocional colectiva. La serie pinta retratos poéticos de cuatro refugiados yemeníes que viven en Omán, entre ellos una abogada y activista de derechos humanos, un trabajador de un restaurante, un campeón de artes marciales y un hombre de negocios. Al contar sus historias y celebrar el espíritu resiliente del pueblo yemení, el proyecto Zyara busca crear conciencia y preservar la verdad y la memoria.

A lo largo de 2023, los expertos del ICTJ han ofrecido su perspectiva única sobre las noticias de última hora en todo el mundo como parte del Informe Mundial. Sus perspicaces comentarios han puesto de relieve el impacto que estos acontecimientos tienen en las víctimas de violaciones de derechos humanos, así como en luchas más amplias por la paz y la justicia. En esta edición, recordamos el año pasado a través de la columna Expert's Choice.

El 15 de octubre, el Secretario General de la ONU hizo dos fuertes llamamientos humanitarios: que Hamás libere a los rehenes inmediatamente y sin condiciones, y que Israel permita que la ayuda humanitaria entre en Gaza sin obstáculos para que pueda llegar a los civiles que la necesitan desesperadamente. El Consejo de Seguridad de la ONU oyó sus palabras, pero no las escuchó. Mientras tanto, que los gobiernos con poder para persuadir a los actores involucrados en las hostilidades a respetar el Estado de derecho no lo han hecho. Sin embargo, el imperativo moral es claro y simple.

El 7 de octubre, el mundo observó con horror cómo miembros del grupo militante Hamas masacraban a más de 1.400 israelíes, la mayoría de los cuales eran civiles, incluidos niños y ancianos, en un ataque premeditado y sofisticado. La respuesta de Israel hasta ahora no ha sido menos horrorosa. Olas incesantes de ataques aéreos indiscriminados contra Gaza han alcanzado edificios residenciales, instalaciones médicas y otras infraestructuras civiles críticas, asediando todo el enclave y dejando más de 5.000 personas muertas, entre ellas 2.000 niños. Desafortunadamente, estas atrocidades indescriptibles –cuya condena y rechazo se nos han acabado las palabras– no son acontecimientos aislados que suceden en el vacío. De hecho, son sólo los últimos episodios de un ciclo de violencia que dura 75 años.