ICTJ y sus socios en el proyecto Puentes de la Verdad presentaron en Damasco las conclusiones de su reciente informe sobre los primeros diálogos comunitarios celebrados en Siria desde la caída del régimen de Al-Assad en diciembre de 2024. El 7 de octubre, víctimas y familiares, actores de la sociedad civil, representantes de las incipientes comisiones de justicia transicional del país, funcionarios gubernamentales y socios internacionales se reunieron para reflexionar sobre las lecciones aprendidas de los diálogos y el camino a seguir para la verdad, la justicia y la rendición de cuentas en Siria.

Este año, Colombia conmemora el vigésimo aniversario de la Ley de Justicia y Paz, que estableció el primer mecanismo formal de justicia transicional del país. En este aniversario tan importante, el ICTJ reflexiona sobre la evolución que condujo a esta ley pionera, las lecciones aprendidas hasta el momento y los retos que se avecinan.

El 6 de octubre, la Corte Penal Internacional (CPI) declaró culpable al exlíder de la milicia Janjaweed, Ali Muhammad Ali Abd-Al-Rahman (también conocido como Ali Kushayb), de 27 cargos de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos en Darfur entre agosto de 2003 y marzo de 2004. Este veredicto histórico rompe con los ciclos de impunidad en Sudán y envía un mensaje contundente de que estos crímenes no se toleran.

A pesar de los enormes desafíos, la sociedad civil sudanesa y otras partes interesadas priorizan la justicia transicional, reconociendo la necesidad de abordar las injusticias del pasado para poner fin al ciclo de conflicto en su país. El ICTJ continúa apoyándolos en la concepción y el diseño de estrategias centradas en las víctimas, con perspectiva de género e inclusivas. Ilaria Martorelli, del ICTJ, lidera estos esfuerzos. En esta entrevista, analiza las perspectivas de paz duradera, rendición de cuentas y reparación en Sudán.

El ICTJ y sus socios en el proyecto Puentes de Verdad organizaron un evento en Damasco el 7 de octubre para presentar las conclusiones de su reciente informe sobre los diálogos comunitarios celebrados en abril en Siria y para conmemorar el octavo aniversario del proyecto.

El 8 de agosto, Armenia y Azerbaiyán firmaron la Declaración Conjunta sobre las Relaciones Futuras. Considerada por algunos como un "acuerdo de paz histórico", no es un tratado ni pone fin al conflicto de Nagorno-Karabaj, que ya cumple 37 años. Se trata, más bien, de un marco político que requiere apoyo y atención internacionales.

La emisión de las primeras sentencias por la JEP marca un punto de inflexión en la justicia transicional del país. Son condenas históricas contra los máximos responsables de crímenes de guerra y de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado. Constituyen en sí mismas la materialización de la justicia y expresan un reproche tanto judicial como moral por las atrocidades cometidas. Las sentencias de la JEP, así como la comparecencia sostenida de los responsables durante los últimos ocho años, son una expresión concreta de la implementación y compromiso con el Acuerdo de Paz de 2016.

El ICTJ se complace en anunciar la incorporación de tres nuevos miembros a su Junta Directiva: la Sra. Nina Lahoud, la Sra. Rajakumari Jandhyala y el Sr. Max Gleischman. «Estas tres personas aportan al ICTJ una vasta experiencia en derecho, economía, diplomacia y comunicación estratégica. Sus diversas perspectivas y su liderazgo contribuirán a la dirección del ICTJ en su labor de apoyo a las víctimas, fortalecimiento institucional y fomento de sociedades inclusivas tras los conflictos y la represión», declaró el presidente, Robert Cusumano.

En alianza con el Center for Media Integrity of the Americas, el Centro Cyrus R. Vance para la Justicia Internacional (Vance Center) y el New York City Bar Association, el ICTJ presentó recientemente la proyección del documental colombiano Después del Frío. El documental, coproducido por el ICTJ y la periodista colombiana María Jimena Duzán, con el apoyo de las Embajadas de Suecia y Noruega en Colombia, presenta un retrato íntimo de una nación en busca de sanación y transformación, donde las cicatrices del pasado dan paso a la esperanza.

La mayoría de las atrocidades perpetradas por Rusia en Ucrania se han dado desde su invasión inicial de las regiones ucranianas de Crimea y Donbás en 2014, aunque se han disparado en número y gravedad desde la invasión a gran escala de 2022. Entre estos crímenes están las desapariciones forzadas, que son el medio a través del cual el Kremlin busca subyugar a los ucranianos y eliminar cualquier rastro de la identidad nacional ucraniana.