En el tercer aniversario de la brutal guerra en Sudán, es momento para reflexionar sobre un conflicto que rara vez recibe la atención mediática que merece y para considerar a los millones de sudaneses atrapados en ciclos de violencia.

Recientemente, el ICTJ reunió a defensores de derechos humanos, periodistas y abogados de Libia, Sudán, Siria, Túnez y Yemen para un taller sobre investigaciones digitales de fuente abierta. El curso, que tuvo lugar del 3 al 8 de noviembre en Kampala, Uganda, capacitó a los participantes en el uso de herramientas de fuente abierta con el objetivo de fortalecer su labor de investigación, documentación y seguimiento de violaciones de derechos humanos.

Durante 2025, los expertos del ICTJ ofrecieron un análisis profundo sobre conflictos y acontecimientos políticos importantes en más de 10 países como parte del boletín del Informe Mundial. Sus perspicaces comentarios arrojaron luz sobre los obstáculos que las víctimas, la sociedad civil y sus socios deben superar en su búsqueda de una paz y una justicia sostenibles. En esta edición, repasamos el año pasado a través de la columna "Elección del Experto".

El 6 de octubre, la Corte Penal Internacional (CPI) declaró culpable al exlíder de la milicia Janjaweed, Ali Muhammad Ali Abd-Al-Rahman (también conocido como Ali Kushayb), de 27 cargos de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos en Darfur entre agosto de 2003 y marzo de 2004. Este veredicto histórico rompe con los ciclos de impunidad en Sudán y envía un mensaje contundente de que estos crímenes no se toleran.

A pesar de los enormes desafíos, la sociedad civil sudanesa y otras partes interesadas priorizan la justicia transicional, reconociendo la necesidad de abordar las injusticias del pasado para poner fin al ciclo de conflicto en su país. El ICTJ continúa apoyándolos en la concepción y el diseño de estrategias centradas en las víctimas, con perspectiva de género e inclusivas. Ilaria Martorelli, del ICTJ, lidera estos esfuerzos. En esta entrevista, analiza las perspectivas de paz duradera, rendición de cuentas y reparación en Sudán.

Este abril, Sudán conmemoró un doble aniversario: el primero, la revolución de 2019 que derrocó el régimen represivo de décadas del presidente Omar al Bashir; el segundo, el estallido de la guerra civil que ha devastado el país desde 2023. Estas efemérides de tanto contraste traen consigo grandes esperanzas y un profundo dolor. También plantean preguntas apremiantes: ¿Cuánto tiempo tendrá que sufrir Sudán mientras la atención mundial parece darles la espalda? ¿Hasta cuándo seguirán silenciadas las voces de los sudaneses que anhelan la paz y la justicia?

El ICTJ acompañó a más de 10 víctimas sudanesas a la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya para asistir a las declaraciones finales en el caso El Fiscal contra Ali Muhammad Ali Abd-Al-Rahman ("Ali Kushayb"). Las declaraciones tuvieron lugar del 11 al 13 de diciembre. El ICTJ apoyó a la CPI en la selección de las partes interesadas, que fueron elegidas por sus fuertes vínculos con las comunidades afectadas.

Más de 20 años después del final de las guerras yugoslavas de la década de 1990, Kosovo todavía se enfrenta a tensiones étnicas sin resolver. Kosovo solía ser una región autónoma de Serbia dentro de la antigua Yugoslavia, de la cual declaró su independencia en 2008. Las tensiones étnicas fueron la causa fundamental de los conflictos violentos, durante los cuales murieron aproximadamente 140.000 personas y se cometieron numerosas atrocidades. ICTJ ha trabajado en Kosovo en varios ámbitos, incluyendo la asistencia técnica y asesoramiento experto a organismos estatales. Esta es una entrevista con Anna Myriam Roccatello y Kelli Muddell del ICTJ para aprender más sobre el trabajo del ICTJ y los desafíos actuales para la verdad y la justicia en el país.

La exposición de fotografía “Todas nuestras lagrimas” entrelaza las historias de las víctimas de las guerras en la región de los Balcanes Occidentales en la década de 1990. Consiste en fotografías tomadas por cuatro fotógrafos en varios lugares de Kosovo, Macedonia del Norte y Serbia, y fue parte de un proyecto de tres años financiado por la Unión Europea que reunió a organizaciones de la sociedad civil y grupos de víctimas en Kosovo, Macedonia del Norte, y Serbia, junto con las organizaciones internacionales ICTJ y PAX para desarrollar iniciativas significativas de consolidación de la paz y reconciliación dirigidas por las víctimas en la región.

La exposición de fotografía “Todas nuestras lágrimas” entrelaza las historias de las víctimas de las guerras en la región de los Balcanes Occidentales en la década de 1990. Consta de 34 fotografías originales, tomadas por cuatro fotógrafos en varios lugares de Kosovo, Macedonia del Nort...