La reciente reelección del presidente Juan Manuel Santos en Colombia aporta esperanza a un país que intenta poner fin a medio siglo de conflicto. Sin embargo, como suele ocurrir en muchos procesos de paz, puede resultar difícil llegar a un equilibrio entre un acuerdo estable y el reconocimiento de las terribles injusticias que han tenido lugar durante los enfrentamientos.

En el Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, los familiares de las víctimas mantienen su juramento: "Hasta encontrarlos". Cuando en varios países se están estableciendo organismos responsables de la búsqueda de sus seres queridos, ¿qué esperan de ellos las víctimas?

El documental del ICTJ Y sin embargo, crecen flores inspiró a Wilson Herrera, profesor de filosofía e investigador de la Universidad del Rosario, en Bogotá, a reflexionar en torno al rol de las víctimas en una sociedad democrática, y la importancia de potenciar y fortalecer su papel como agentes activos y poseedores de derechos, en lugar de hundirlas en la victimización.

Decenas de miles de personas han desaparecido en Colombia durante más de 50 años de conflicto armado. En el reciente acuerdo de paz logrado por el Gobierno y la guerrilla de las FARC se incluye la creación de una unidad especial que busque, localice e identifique a las personas desaparecidas. ¿Qué esperan los familiares de las víctimas de esta nueva unidad?

Cuando se trata de llevar ante la justicia a autores de crímenes masivos, únicamente se debería recurrir a los tribunales internacionales en última instancia. Para poder instaurar el Estado de derecho hace falta que cada país desarrolle la capacidad de juzgar a los autores de los delitos más graves. El 25 y el 26 de octubre de 2012 destacados profesionales internacionales del ámbito de la justicia, el Estado de derecho y el desarrollo se reunirán en Greentree Estate, Manhasset, Nueva York, para asistir a la Tercera Conferencia de Greentree sobre Complementariedad. El objetivo del encuentro es analizar las necesidades y retos a los que se enfrentan los juicios nacionales de crímenes graves en cuatro países: Colombia, Guatemala, Costa de Marfil y la República Democrática del Congo.

Esta publicación examina losefectos, riesgos y el potencial de ampliar la aplicación del campo de la justicia transicional a casos en los que no está definido un momento clave de transición política hacia la paz o la democracia y que, por el contrario, se caracterizan por la continuid...

La exposición de fotografía “Todas nuestras lágrimas” entrelaza las historias de las víctimas de las guerras en la región de los Balcanes Occidentales en la década de 1990. Consta de 34 fotografías originales, tomadas por cuatro fotógrafos en varios lugares de Kosovo, Macedonia del Nort...

La exposición de fotografía “Todas nuestras lagrimas” entrelaza las historias de las víctimas de las guerras en la región de los Balcanes Occidentales en la década de 1990. Consiste en fotografías tomadas por cuatro fotógrafos en varios lugares de Kosovo, Macedonia del Norte y Serbia, y fue parte de un proyecto de tres años financiado por la Unión Europea que reunió a organizaciones de la sociedad civil y grupos de víctimas en Kosovo, Macedonia del Norte, y Serbia, junto con las organizaciones internacionales ICTJ y PAX para desarrollar iniciativas significativas de consolidación de la paz y reconciliación dirigidas por las víctimas en la región.

Cuando los Estados cometen crímenes generalizados y sistemáticos contra sus ciudadanos o no intentan seriamente impedirlos, tienen la obligación legal de reconocer y afrontar el sufrimiento de las víctimas. Las reparaciones, tanto simbólicas como materiales, proclaman públicamente que las víctimas tienen derecho al resarcimiento. Mediante vídeos y tres galerías fotográficas, el proyecto multimedia del ICTJ Y sin embargo, crecen flores narra la historia de dos valientes mujeres colombianas y su lucha por el reconocimiento y la reparación en un país en el que más de cuatro millones de personas se han visto afectadas por varias décadas de guerra civil.

En este artículo de opinión, el presidente del ICTJ, David Tolbert, defiende que los Estados se están echando atrás en su compromiso con la protección de los derechos humanos y les pide redoblar sus esfuerzos por conseguir justicia y rendición de cuentas.