Entre los grupos poblacionales afectados por la violencia en conflictos armados o regímenes represivos, los niños y jóvenes son algunos de los más vulnerables. Cuando los vacíos en la garantía de los derechos humanos básicos llegan a ser normales para una sociedad, los estándares de educación, relaciones familiares y recreación que reciben los menores los dejan en situación de alta vulnerabilidad al maltrato físico y psicológico, al desplazamiento, el reclutamiento forzado por parte de grupos armados ilegales y otras formas de explotación.

En el Líbano, en los últimos años, las demandas de cambio a menudo han estado acompañadas por un fuerte olor a pintura en aerosol y el sonido de la música. Los jóvenes han pintado murales en las paredes. Se unieron para cantar y bailar, y usaron el arte en todas sus formas para denunciar con...