Catorce miembros de la sociedad civil siria se reunieron recientemente en un taller de cinco días sobre facilitación comunitaria y justicia transicional, organizado por ICTJ y sus socios en el proyecto Puentes de la Verdad. El taller representó un paso importante en la preparación de los amplios diálogos comunitarios que tendrán lugar en toda Siria en los próximos meses.

En el tercer aniversario de la brutal guerra en Sudán, es momento para reflexionar sobre un conflicto que rara vez recibe la atención mediática que merece y para considerar a los millones de sudaneses atrapados en ciclos de violencia.

Los recientes ataques israelíes en Beirut y otras zonas pobladas en el Líbano han sido de los más intensos del conflicto hasta la fecha, han destruido infraestructuras críticas y han devastado comunidades civiles. El ICTJ se solidariza inequívocamente con el pueblo libanés y todas las víctimas de la región, y exige el cese inmediato de todos los ataques y amenazas contra las comunidades civiles y la infraestructura.

ICTJ observa con profunda preocupación la guerra que Estados Unidos e Israel han lanzado contra Irán y sus repercusiones devastadoras en toda la región. Tras más de un mes de conflicto, el costo humano es abrumador. En ICTJ reafirmamos los principios internacionales que rigen nuestro mundo y nos solidarizamos incondicionalmente con todas las víctimas de la región.

Recientemente, el ICTJ reunió a defensores de derechos humanos, periodistas y abogados de Libia, Sudán, Siria, Túnez y Yemen para un taller sobre investigaciones digitales de fuente abierta. El curso, que tuvo lugar del 3 al 8 de noviembre en Kampala, Uganda, capacitó a los participantes en el uso de herramientas de fuente abierta con el objetivo de fortalecer su labor de investigación, documentación y seguimiento de violaciones de derechos humanos.

El 28 de enero de 2026, el ICTJ celebró su cena benéfica anual "January for Justice Leaders" en la ciudad de Nueva York, un evento que homenajeó a los líderes que impulsan la justicia en todo el mundo. Esta edición también marcó el inicio del 25º aniversario del ICTJ y brindó la oportunidad para reflexionar sobre un cuarto de siglo dedicado a las víctimas, la sociedad civil y las instituciones en la búsqueda de la verdad, la rendición de cuentas y una paz duradera tras las atrocidades masivas.

Durante 2025, los expertos del ICTJ ofrecieron un análisis profundo sobre conflictos y acontecimientos políticos importantes en más de 10 países como parte del boletín del Informe Mundial. Sus perspicaces comentarios arrojaron luz sobre los obstáculos que las víctimas, la sociedad civil y sus socios deben superar en su búsqueda de una paz y una justicia sostenibles. En esta edición, repasamos el año pasado a través de la columna "Elección del Experto".

La muerte de ocho mujeres en proceso de parto en un hospital de Agadir el pasado agosto conmocionó a Marruecos. La noticia consolidó la indignación nacional por el deterioro de los servicios públicos, así como por la persistencia del alto desempleo y la corrupción. Años de frustración estallaron en las calles cuando miles de marroquíes, en su mayoría jóvenes, se congregaron en ciudades y pueblos de todo el país para protestar y exigir rendición de cuentas y reformas institucionales.

ICTJ y sus socios en el proyecto Puentes de la Verdad presentaron en Damasco las conclusiones de su reciente informe sobre los primeros diálogos comunitarios celebrados en Siria desde la caída del régimen de Al-Assad en diciembre de 2024. El 7 de octubre, víctimas y familiares, actores de la sociedad civil, representantes de las incipientes comisiones de justicia transicional del país, funcionarios gubernamentales y socios internacionales se reunieron para reflexionar sobre las lecciones aprendidas de los diálogos y el camino a seguir para la verdad, la justicia y la rendición de cuentas en Siria.

El 6 de octubre, la Corte Penal Internacional (CPI) declaró culpable al exlíder de la milicia Janjaweed, Ali Muhammad Ali Abd-Al-Rahman (también conocido como Ali Kushayb), de 27 cargos de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos en Darfur entre agosto de 2003 y marzo de 2004. Este veredicto histórico rompe con los ciclos de impunidad en Sudán y envía un mensaje contundente de que estos crímenes no se toleran.