Aunque los jóvenes fueron la fuerza vital de las revoluciones en Túnez, Libia y Líbano, sus vidas no han mejorado significativamente desde entonces. Muchos se han visto obligados a abandonar sus países de origen por razones socioeconómicas o políticas. Un nuevo libro del ICTJ recoge los testimonios de 18 jóvenes migrantes que tomaron esta difícil decisión.